lunes, 31 de mayo de 2021

El ayuntamiento de Jerez nos hace perder el tiempo.

COMUNICADO DEL GRUPO DE MEMORIALISTAS DE JEREZ SOBRE LAS CATAS EN EL ANTIGUO CEMENTERIO DE SANTO DOMINGO (JEREZ) PARA HALLAR RESTOS DE ASESINADOS EN 1936 Y AÑOS POSTERIORES.

                                                                                   Jerez, 31 de mayo de 2021

1º.-ANTECEDENTES.

   Recientemente, se reactivaron las catas en el 2º patio del antiguo cementerio de Santo Domingo para tratar de localizar una fosa donde hipotéticamente podrían hallarse los restos óseos de los centenares de personas fusiladas en Jerez en el contexto de la Guerra Civil. Esta reactivación parece ser fruto de la subvención de 18.000 euros que el ayuntamiento de Jerez solicitó a la FEMP en el otoño pasado y que ha recibido (aunque el ayuntamiento no lo quiso hacer público) hace unos dos meses atrás. 



2º.-SITUACIÓN ACTUAL DE LAS CATAS.

   Desde el Grupo de Memorialistas de Jerez no entendemos la decisión del Ayuntamiento de recomenzar las catas en el patio 2º, en un punto en el que se sabe que se hallaba una fosa común ya colmatada en la década de 1920, en vez de practicarlas en la zona del patio 3º, lugar donde cierta documentación y algunos testimonios indican que podrían localizarse las fosas comunes activas en 1936 y que, en todo caso, serían las que podrían haber acogido los cuerpos de aquellas personas asesinadas como consecuencia del golpe de Estado de julio de 1936. Estas actuaciones en el patio 2º en vez de en los lugares que ocuparían las fosas que se localizaban en el 3º patio nos parece una cuestión grave, sobre todo porque a nuestro juicio detrás de ella late la intención del Ayuntamiento de dar a los fondos recibidos para ellas una finalidad distinta de aquella para la que se concedieron.



 

3º.-LUGAR MÁS PROBABLE

   Ciertamente, no sabemos en qué punto exacto del cementerio están o estaban los restos de los fusilados. Las hipótesis que barajamos son, efectivamente, varias. Sin embargo, los sucesivos informes (basados en testimonios y planimetrías suficientemente sólidas y esclarecedoras) que hemos ido entregando tanto al arqueólogo que lleva las excavaciones como a la Asociación de Familiares de Víctimas del Franquismo de Jerez, indican que la zona prioritaria a excavar es la zona de las Torres de Córdoba donde se encontraban, y seguramente (aunque muy dañadas por los cimientos de las torres, sus garages, y por las obras en las calzadas de calles José Cádiz Salvatierra y Blasco Ibáñez) se encuentran las fosas nº 11 y 16 (que junto a la nº 15 debieron labrarse, según expedientes que obran en el Archivo Mpal. de Jerez, en los años 1927, 1928 y 1930):


 


















   Vista aérea de las fosas en el 3º patio (a la derecha plano antiguo, a la izquierda vista aérea actual):



 

   Situación del patio 3º (a la derecha de la imagen):








4º.-SITUACIÓN DE LAS FOSAS Nº 11 Y Nº 16 (PATIO 3º):



 

   La fosa nº 16 está situada, por tanto, en la calzada y acerado de la c/ Blasco Ibáñez, y la nº 11 en la misma calle y esquina de la torre sur de las de Córdoba.


y 5º.-CONCLUSIONES


   Según el Ayuntamiento de Jerez no se puede excavar en la zona de las Torres de Córdoba porque para actuar en la fosa 11 se requiere un permiso de la comunidad de vecinos. Pero esto es falso, ya que esa fosa es más amplia que el pequeño trozo que ocupa un parterre que es el que, al parecer, el ayuntamiento quisiera expropiar temporalmente. Igualmente, la nº 16 queda en el acerado y calzada de la c/ Blasco Ibáñez… y los vecinos no tienen que dar ningún permiso para que se actúe allí.


   El Grupo de Memorialistas de Jerez, a la vista de lo anterior hace públicamente las siguientes consideraciones:


   1ª.-Con el máximo respeto, no entendemos cómo la Asociación de Familiares no insiste más, ya que las trabas legales que pone sobre la mesa el ayuntamiento son claramente infundadas, en que se actúe en la zona prioritaria de las fosas comunes del patio 3º.


 2ª.-Las declaraciones públicas del ayuntamiento de Jerez (véase por ejemplo: https://www.lavozdelsur.es/actualidad/sociedad/ayuntamiento-jerez-exhumara-todos-restos-halle-en-parque-scout-aunque-no-sean-represaliados_259972_102.html) dejan claras sus intenciones de solucionar (“aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid”) un problema QUE NADA TIENE QUE VER CON LA MEMORIA HISTÓRICA Y EL FIN PARA EL QUE SE HAN CONCEDIDO LAS SUBVENCIONES como es la existencia de abundantes restos, y la necesidad de exhumarlos (cosa que compartimos pero con otras actuaciones y otras fuentes de financiación), en el patio 2º fruto de una monda muy mal practicada a principios de los años 70. Advertimos que no se debe emplear el dinero para la Memoria Histórica en otra cosa que no sea la búsqueda y exhumación de restos humanos relacionados con la Memoria Histórica.


   y 3ª.-Esto que el ayuntamiento de Jerez está haciendo (o, más bien, dejando de hacer) con estas catas, viene a encajar muy bien con su muy desganada y ambigua política, que hemos denunciado en reiteradas ocasiones, en materia de Memoria Histórica y Democrática en Jerez. Es decir, tiene sentido (para este desmemoriado ayuntamiento) esta forma de perder el tiempo y no excavar en los puntos más probables y fosas más plausibles con tal de no molestar a los vecinos y no cortar una calle, como si su verdadero interés fuera dar carpetazo a la Memoria Histórica en Jerez. VERGÜENZA



El caso de Mose Haim, ¿un jerezano en Auschwitz?.

   Esta conferencia (https://www.ateneodejerez.es/) de Bartolomé Benítez Reyes tratará sobre Moise Haim (1876-1942). Hace unos años apareció una ficha del archivo Yad Vashem de Jerusalén (uno de los archivos más importantes sobre el Holocausto) que señalaba que Moise Haim, nacido en Xeres en 1876, había muerto gaseado en Auschwitz en 1942. Como sabemos,  Xeres es el nombre de  nuestra ciudad en francés. Esta ficha abría varios interrogantes: ¿Moise Haim nació en Jerez de la Frontera? La ficha indicaba que había sido deportado desde Francia pero ¿su origen se podría rastrear hasta Jerez?, ¿tendría alguna conexión con el comercio de vinos?, ¿tendría alguna relación con las juderías de Gibraltar o de Tánger o Tetuán? Ese es el primer enigma que nos presenta el caso Haim.


   También cabe otra posibilidad ya que el gobierno de Primo de Rivera dio la nacionalidad española a varios cientos de sefardíes griegos. ¿Podría ser esta relación con Jerez una reivindicación de su nacionalidad española en la época de la deportación? Sabemos que muchos de esos judíos griegos con nacionalidad española emigraron a Francia antes de la guerra, ¿podría ser Moise Haim uno de ellos? ¿Podría ser un error o una confusión?


   Estas son las preguntas que nos plantea el caso Haim. Nosotros hemos tratado de reconstruir la vida de este judío y de su familia para poder responder a estas preguntas. Le hemos seguido la pista por Grecia y por Francia hasta su muerte en Auschwitz. Quede nuestra investigación como un homenaje a la comunidad sefardí asesinada  durante la Segunda Guerra.


(Bartolomé Benítez Reyes)



sábado, 29 de mayo de 2021

Razones para la ubicación del memorial a las víctimas del franquismo en Jerez.


El ayuntamiento de Jerez continúa en su calculado intento de querer controlar y dirigir el movimiento local de la memoria histórica a base de poses de cara a la galería, anuncios más o menos huecos, acciones pequeñas y muy escasamente participativas, dejación y lentitud, incoherencias democráticas, arrinconamiento de las voces críticas, validación de viejas costumbres locales procedentes del franquismo, inacción premeditada en ciertas exigencias de la memoria histórica como la eliminación de los símbolos franquistas de la vía pública (el eterno “estamos en ello”), etc.


Un claro ejemplo de esto que decimos es la sorpresiva y nueva propuesta (véase: 
https://www.diariodejerez.es/jerez/victimas-jerezanas-franquismo-monumento_0_1577544360.htmlde erigir un monumento a las víctimas de la represión franquista en el Parque del Retiro. Este monumento, que desde el Movimiento Memorialista venimos reclamando e impulsando desde hace muchos años, fue paralizado por la Junta de Andalucía nada más llegar al poder el PP. Fue la coartada perfecta para que el pastoso ayuntamiento de Jerez paralizara también la cuestión. Hasta que de pronto, sin que nadie se lo esperara, sin que ni siquiera se tratara el caso en el anodino Consejo Asesor de la Oficina Mpal. de Memoria Histórica (que ni hace actas, ni convocatorias formales, etc.), de pronto el ayuntamiento, en una rueda de prensa donde se arroga todo protagonismo, anuncia que está dispuesto a realizar el mencionado proyecto en el Parque del Retiro, en el Paseo de las Delicias, un lugar alejado del centro de la ciudad, sin conexión alguna con los hechos del 36, sin la conformidad de los familiares de las víctimas (a excepción, según parece, del Presidente de la Asociación de Familiares) y sin significación alguna en Jerez para tal fin.

Para nosotros el lugar adecuado del memorial a las más de 400 víctimas mortales del fascismo en Jerez debería ser o bien el Parque Williams o bien, más prioritariamente, el Parque Scout (donde en este momento se están produciendo las catas en busca de los restos óseos de los asesinados). Obviamente, debería dejar de llamarse “Parque Scout”, pasando a ser “Parque de la Memoria Histórica y Democrática”, y la calle que atraviesa el antiguo cementerio de Santo Domingo no podría llamarse ya “Cádiz Salvatierra” (un conocido profesor de instituto pro régimen franquista).

La nueva propuesta municipal de apartar de la vista de todos el recuerdo de los cientos de víctimas del franquismo en Jerez tiene, para nosotros, una clara explicación: forma parte de la insistente estrategia del PSOE de Jerez de no hacer nada en materia de memoria histórica que pudiera incomodar, alarmar, alterar, molestar, a los electores conservadores (que son muchos) de la ciudad. Su opción por los gestos pequeños, escondidos, esporádicos, no participativos, anecdóticos, faltos de significación, edulcorados, fugaces, es conocida: a) una placa junto al salón de plenos que no habla de concejales “asesinados”, sino curiosamente “represaliados”, b) unos surrealistas cambios de nombres de calles que han hecho que, por ejemplo, una que se llamaba “Comandante Paz Varela” pase a llamarse ahora “Arturo Paz Varela”, como si este cambio cosmético borrara de la memoria la directa implicación de esa persona en el golpe de estado en Jerez, c) un burocratismo de elefantes que lo posterga todo hasta el infinito (eliminando proyectos como los programas de Memoria Histórica en Onda Jerez), d) una derogación de honores franquistas a unos gerifaltes de las dictadura pero a otros no (o dejando, sin más, reconocimientos a alcaldes del franquismo, en plena guerra, como Juan José del Junco), e) una colocación de recuerdos microscópicos de algunos asesinados en lugares que nadie podría localizar ni aunque se esfuerce en ello, f) un actuar a base de ruedas de prensa como cortinillas de humo para ver si cuela el surrealista “estamos en ello” de siempre y la molicie por bandera…

El PSOE de Jerez está convencido (así es su cálculo electoral) de que no pasa nada con esta plúmbea línea de acción política para descafeinar al máximo la Memoria Histórica y Democrática en Jerez y arrinconar las voces críticas, tachando de “radicales” y “exaltadas” esas voces críticas que exigen dignidad, justicia y no repetición. Se equivoca. Y si consigue algo será dar alas al neofascismo para seguir creciendo.

sábado, 22 de mayo de 2021

El comandante Arizón y la medalla negra

Una ponencia fruto de la colaboración entre el Archivo Municipal (ciclo "El documento del mes...") y el Ateneo de Jerez. Ponencia del investigador jerezano Manuel Ramírez López:

sábado, 24 de abril de 2021

Dotación, expurgo e incautación de los fondos de las bibliotecas escolares enviadas a Jerez por el Patronato de Misiones Pedagógicas

publicado inicialmente en:

https://www.lavozdelsur.es/opinion/dotacion-expurgo-incautacion-fondos-bibliotecas-escolares-enviadas-jerez-frontera-por-patronato-misiones-pedagogicas-i_258823_102.html



Armarios de la biblioteca escolar de la Escuela Graduada Carmen Benítez.

A mi hermano Jesús, lector incorregible de libros de cine y cinéfilo irrecuperable.



Los libros que guardan las antiguas estanterías de nuestra Biblioteca Municipal no solo nos hablan de los avatares por los que transitó la propia institución cultural desde su fundación, o de sus principales protagonista. Ellas guardan además vestigios y huellas de otras historias que tienen que ver con determinadas circunstancias históricas traumáticas que vivió la ciudad y con el modo en que las mismas afectaron al mundo del libro. Los detalles sobre la creación, las dificultades y la evolución de esta institución bibliotecaria municipal son conocidos en la actualidad en líneas generales (2). Sin embargo, resulta casi desconocido, y desconocido absolutamente en otros casos, el modo en que esas mismas vicisitudes históricas traumáticas afectaron a un determinado tipo de libro y de lectura, algunos de cuyos ejemplares aún se conservan entre sus fondos. Es sobre la historia desconocida de esos acontecimientos y esos libros, y de su relación con la Biblioteca Municipal de Jerez sobre la que queremos escribir hoy en este Día del Libro, una historia que tiene su origen en el advenimiento de la II República a nuestro país.

La llegada de la Segunda República a España en 1931 no solo trajo consigo un nuevo régimen político reformista democrático de libertades, sino que inauguró un nuevo periodo en el que la cultura pasó a ocupar un lugar fundamental en la acción del nuevo Estado que la consideraba como una de sus atribuciones esenciales (Art. 48 de la Constitución de 1931). Esta preocupación cultural de los distintos gobiernos republicanos, sobre todo durante el primer bienio, quedó plasmada en una ambiciosa política de reformas educativas que, entre otras medidas, contemplaba un optimista plan de creación de nuevas escuelas orientado a la elevación del nivel de alfabetización de una población que padecía un analfabetismo de más del 30%. Pero no solo: uno de los pilares de esa política y reforma cultural republicana fue también un decidido proyecto de creación bibliotecaria y de promoción, extensión y “socialización” del libro y de la lectura.  

Este plan de creación de bibliotecas estaba dirigido de manera preferente al medio rural y a las pequeñas poblaciones de menos de 5000 habitantes que carecían de bibliotecas públicas y de librerías. Para ello se crearon instituciones estatales como el Patronato de Misiones Pedagógicas o la Junta de Intercambio y Adquisiciones de Libros que pretendían acercar el libro a miles de personas que residían en esos lugares tan alejados tradicionalmente de los caminos por los que se movía el libro y la lectura. El crónico analfabetismo existente en esas zonas rurales y la carencia más absoluta de bibliotecas públicas o populares eran el caldo de cultivo de esa discriminación histórica.

En las visitas que giraban los “misioneros” del Patronato a esos lugares estos llevaban, además de proyecciones cinematográficas, representaciones teatrales, reproducciones de obras artísticas o música, unos lotes de libros compuestos por unos 100 volúmenes como germen de una modesta biblioteca y que quedaba de manera permanente en el pueblo. Estas bibliotecas donadas por el Patronato de Misiones Pedagógicas se ubicaban en las escuelas del lugar, una de las instituciones que junto con las casas cuartel de la Guardia Civil más extensión alcanzaban en el territorio nacional. Aunque estas bibliotecas se establecían en las escuelas, bajo la custodia, la supervisión y cuidado del maestro, no eran bibliotecas escolares en sentido estricto pues su uso estaba dirigido y permitido no solo a los alumnos y alumnas de la escuela donde se ubicaba sino a todos los vecinos del pueblo. Estos vecinos podían acceder a sus libros mediante un sistema de préstamo. De hecho las características de esos lotes de libros estaban perfectamente delimitadas, con indicaciones de los títulos para lectura de los niños, libros para adultos e incluso con obras prácticas relativas a labores de la agricultura, apicultura, pesca, etc. Los pueblos que no habían sido visitados por las Misiones podían, no obstante, hacerse  igualmente con una de esas humildes bibliotecas a través de una petición expresa de los maestros al Patronato.

Según se recoge en la Memoria del Patronato de Misiones Pedagógicas (3) correspondiente al periodo comprendido entre septiembre de 1931 y diciembre de 1933, entre los años 1932 y 1933 fueron creadas en toda la provincia de Cádiz 28 bibliotecas escolares, de las cuales 10 correspondieron a otras tantas escuelas de nuestra ciudad. La distribución de estas bibliotecas era la siguiente: Alcalá de los Gazules 1; Benaocaz 1; Algeciras 1; Bornos 1: Cádiz 1; Grazalema 1; Jerez 10; La Línea de la Concepción 2;  Puerto Real 1; Puerto de Santa María 2; San Fernando 1; Sanlúcar de Barrameda 1; San Roque 1 Trebujena 2; Ubrique 1; Villaluenga del Rosario 1. (4)  Como se ve, Jerez fue, con abrumadora diferencia, el municipio de la provincia gaditana más beneficiado con los lotes de libros remitidos por el Patronato a las escuelas, seguido de Trebujena. Estas bibliotecas así creadas en nuestra ciudad representan casi un 36% del total de las distribuidas en toda la provincia hasta diciembre de 1933. Este hecho requiere una explicación ya que las bibliotecas del Patronato fueron pensadas en principio para su envío a localidades pequeñas de zonas rurales. Y Jerez, por el contario, era en esta fecha una ciudad importante con una población de más de 70.000 habitantes que contaba, además, con oportunidades culturales de las que carecían esos pequeños núcleos rurales, entre ellas la existencia de una importante biblioteca pública municipal desde el último tercio del siglo XIX, instituto, modestas bibliotecas populares obreras, etc. 



Uno de los señala libros que el Patronato de Misiones Pedagógicas solía mandar a las escuelas junto con la biblioteca de 100 volúmenes. En él figuran indicaciones sobre el cuidado de los libros.


Y la explicación a este hecho un tanto anómalo se llama Teófilo Azabal Molina. Este maestro conquense era en 1933 inspector-maestro de zona, director de la escuela Graduada Carmen Benítez, Delegado Local del Patronato de Misiones Pedagógicas en Jerez y un destacado dirigente socialista local. Su compromiso con las reformas e iniciativas educativas emprendidas por el gobierno de la República, entre ellas las de Misiones Pedagógicas, es lo que explica que los niños y niñas de 10 de las escuelas de Jerez, así como los habitantes de los barrios donde las mismas se ubicaban resultasen beneficiadas con estas bibliotecas. Efectivamente, en octubre de 1933  este inspector se dirigía a 10 de los maestros y maestras de su zona escolar con escuelas en la propia ciudad y a otros dos más destinados en las escuelas de Trebujena, también de su zona, instándolos a que redactasen una solicitud dirigida al presidente del Patronato de Misiones Pedagógica solicitándole para sus escuelas los lotes de 100 libros que componían esas bibliotecas escolares.

 Apenas un mes más tarde empezaban a recibir estos maestros las bibliotecas que habían solicitado. Así, el maestro Manuel Gil Galán, director de la escuela unitaria de niños nº 4 informaba al inspector Teófilo Azabal que la concedida a su escuela había sido ya retirada de la estación de ferrocarril, habiendo ya examinado e inventariado los libros, entre los cuales- decía- figuran muy buenas obras científicas y literarias…y le daba las gracias en nombre de los alumnos y del sector de la población que resulta beneficiado por la expresada concesión…y el maestro Antonio López López, de la Escuela unitaria de Niños nº 3, agradecía igualmente su mediación en la concesión de la biblioteca y le comunicaba que había pedido ya a las autoridades locales un armario donde instalarla en condiciones de ser utilizada. Junto a estos libros el Patronato remitía, además, señala libros, papel fuerte para forrarlos e indicaciones de cómo debían tratarse los libros.

Teófilo Azabal Molina, maestro-inspector de la zona de Jerez.


Después del golpe de estado de julio de 1936, y durante toda la Guerra Civil que le siguió, estas bibliotecas del Patronato, como el resto del mundo bibliotecario público y las librerías comerciales, sufrieron el furor destructivo e incautador desplegados por las nuevas autoridades franquistas, también en Jerez. La proximidad del comienzo del nuevo curso 1936-37 movió a la Junta de Defensa Nacional a legislar con rapidez para evitar que esas bibliotecas escolares permaneciesen en las aulas a la vuelta de los alumnos, sin haber sido sometidas antes a un riguroso expurgo y depuración de sus fondos. El punto de partida legislativo de las autoridades educativas franquistas contra estas bibliotecas del Patronato de Misiones Pedagógicas fue la Orden de 4 de septiembre de 1936.

En ella se acusaba al Ministerio de Instrucción Pública republicano, y especialmente a la Dirección General de Primera Enseñanza y su responsable, el socialista Rodolfo Llopis, de haber inundado durante esos años las escuelas de España con estas bibliotecas escolares con libros de carácter “socialista y “comunista”. La citada orden ministerial consideraba un caso de “salud pública” hacer desaparecer esos libros tildados de comunistas o socialistas, para que no queden ni vestigios de las mismas. Se encargaba a Gobernadores Civiles, Alcaldes o Delegados Gubernativos que de manera urgente y rigurosa se procediera a la incautación y destrucción de cuantas obras de matiz socialista se hallen en la bibliotecas ambulantes y escuelas, responsabilizando además a los inspectores de que en las escuelas únicamente se usaran libros cuyo contenido  respondieran a los sanos principios de la religión y de moral cristiana y que exalten con sus ejemplos el patriotismo de la niñez.

El proceso en Jerez

En Jerez el proceso de depuración, expurgo e incautación de estas bibliotecas escolares se desarrolló en dos momentos diferenciados. En una primera etapa que comenzó el 30 de octubre de 1936 el alcalde Bernabé Rico Cortés nombraba al maestro Zacarías Sanz Jadraque como delegado de la Alcaldía con la misión de revisar todas las obras existentes en las bibliotecas de las escuelas de la ciudad que hubieran tenido entrada en ellas durante los cinco últimos años e incautarse de todas aquellas que no sean perfectamente morales o no reúnan las condiciones adecuadas para el fin a que están destinadas… La expresión “que hubieran tenido entrada en ellas durante los últimos cinco años” indica con claridad que las medidas contra las bibliotecas escolares iban dirigidas expresamente contra aquellas pequeñas bibliotecas escolares que desde 1931 había ido enviando a las escuelas el Patronato de Misiones Pedagógicas. Esta primera fase de la depuración se extiende hasta el 15 de diciembre de 1936. Durante este primer expurgo son retirados 239 volúmenes (aproximadamente un 30% de la dotación inicial de 800 volúmenes) de las obras correspondientes a 8 de las 10 bibliotecas de las que la documentación ofrece información. Estas obras retiradas  fueron entregadas a mediados de diciembre de 1936 al director de la Biblioteca Municipal, Manuel Esteve Guerrero. Aquí quedaron depositadas, sin ningún tipo de indicación por parte de nadie acerca de cuál debía ser el destino final de las mismas, ni qué debía hacerse con ellas. La orden de 4-9-1936 de la Junta de Defensa Nacional ordenaba que aquellas obras de “contenido social”, “heterodoxas” y de carácter “disolvente” (Socialistas y comunistas decía la orden), sencillamente, debían ser destruidas.

¿Pero qué ocurrió realmente con estas 239 obras depositadas en la Biblioteca Municipal bajo la custodia del bibliotecario municipal? A principios de enero de 1937 el director de la Biblioteca Municipal pedía al presidente de la Comisión Municipal de Instrucción Pública, Ángel Rodríguez Pascual, que le aclarara si estas obras que habían sido retiradas de las escuelas y depositadas en ella pasaban a ser de la propiedad de la Biblioteca Municipal. Una semana más tarde se le comunicaba que realizara un nuevo expurgo de las mismas, devolviendo a las escuelas de donde procedían aquellas cuya lectura no ofrezca peligro para la moral y reservándose las restantes en calidad de depósito, al igual que se ha hecho con aquellas otras procedentes de librerías, etc… Se dejaba  pues al criterio del bibliotecario decidir cuáles podrían devolverse a las escuelas y cuáles no. De modo que  hasta junio de 1937 Esteve se empleó a fondo en este segundo y definitivo expurgo de estas 239 obras para determinar  cuáles de ellas no ofrecían peligro para la moral infantil y cuáles debían separarse definitivamente de las escuelas por su “peligrosidad” y continuar depositadas en la Biblioteca Municipal.

El resultado final de este nuevo expurgo practicado por Esteve fue el siguiente: de los 239 volúmenes inicialmente retiradas de las escuelas 166 tomos fueron definitivamente incautados y pasaron a engrosar los fondos de la Biblioteca Municipal y los 73 volúmenes restantes fueron devueltos de nuevo a las escuelas de donde se habían retirado, una vez comprobada su “inocuidad”. Antes de continuar más adelante debe aclararse que estos 166 volúmenes no se correspondían con 166 títulos diferentes dado que en todas las escuelas se enviaron libros que se repetían, comunes a todas ellas.

Para el bibliotecario Manuel Esteve no debió representar un  difícil dilema esta labor de reexpurgo. Y ello tanto por el conocimiento que como profesional del mundo del libro tenía sobre bibliografía como, sobre todo, porque como hombre del régimen tenía claro cuál debía ser el contenido de los libros admitidos en las escuelas por “la nueva España”, como ya, por otro lado, había dejado claro con ocasión de la conferencia que impartió en 1938 sobre la obra del jesuita Luis Coloma. En esta intervención Esteve manifestaba sin ningún género de dudas su ideal de biblioteca: […] bibliotecas suficientemente dotadas, que difundan cultura sana y patriótica… Ninguno de estos 166 volúmenes incautados e incorporados a los fondos de la Biblioteca Municipal fue dado de alta en el libro registro de entrada, al menos durante los años 1936, 37 y 38. Estas 166 obras debieron constituir una especie de fondo o sección especial de la Biblioteca Municipal, apartado de la consulta del público en general: una detenida consulta por nuestra parte ha dado como resultado la localización, de momento, de 25 títulos de esas 166 obras del Patronato de Misiones Pedagógicas incautadas desde 1937.

Sin duda alguna se trata de 25 de esos libros enviados en 1933 a las escuelas de la ciudad por el Patronato de Misiones: todos ellos aún conservan el sello que el Patronato estampaba en todos los libros que enviaba. En muchos de ellos se observa cómo se intentó hacer desaparecer ese sello, raspándolo y superponiéndose sobre este el de la Biblioteca Municipal. Quedaba pues clara la intención de los responsables de la Biblioteca Municipal de ocultar y borrar la huella de este expolio bibliográfico y apropiación ilegal.

Obras "peligrosas"

Pero, ¿cuáles fueron esos títulos que el bibliotecario municipal consideró, bajo su único criterio, como “peligrosos” y obras de carácter “disolvente” o “social” y que, por tanto, merecían incautarse y ser separados de los circuitos de la lectura escolar y del alcance de los vecinos de Jerez, que también podían acceder a ellos? Citamos solo algunos de ellos: Obras Completas (Shakespeare); Los Insectos (Margarita Comas); Cuentos Nuevos (Antonio Ballesteros); Espectros (Henrik Ibsen); El diablo mundo (José de Espronceda); Zumalacárregui (Benito Pérez Galdós); Notas (José Ortega y Gasset); Cuentos (Wlhem Hauff); Historia de la civilización española (Rafael Altamira); Las Escuelas Nuevas francesas y belgas (Antonio Ballesteros); Doce historias y un sueño (H.G. Wells); Misericordia (Benito Pérez Galdós); Artículos de costumbres (Mariano José de Larra); La malquerida (Jacinto Benavente); 7 de julio. Episodios Nacionales (Benito Pérez Galdós); La feria de los discretos (Pío Baroja); Papá Goriot (H. Balzac) o Los trabajadores del mar (Víctor Hugo).

¿Qué ha ocurrido con esos 166 tomos que fueron depositados definitivamente en la Biblioteca Municipal? Ya hemos dicho que un número de ellos aún permanecen en ellas después de 85 años de su incautación, esperando hasta ahora que se contara parte de la historia de su secuestro ¿Y el resto? Hasta ahora no sabemos qué fue de ellos, no tenemos certeza documental de su destino final, no hemos logrado identificar más de esos 25 títulos a los que más arriba nos referíamos.

No obstante, y dicho con las cautelas necesarias, pienso que no es descabellado pensar que muchos de ellos debieron o pudieron pasar, por distintos procedimientos y circunstancias, a manos desconocidas. Pues no tiene sentido pensar que pudieron ser destruidos desde la Biblioteca Municipal y, sin embargo, dejar sin destruir esos 25 títulos que sabemos que se han conservado en sus estantes. Ello podría explicar el hecho de que hace unos 2-3 años hayamos encontrado en uno de los puestos del Mercadillo-Rastro de la Alameda Vieja el que parece ser uno de esos libros incautados y depositados en la Biblioteca Municipal. Concretamente nos referimos al tomo III del título Obras Completas de  W. Shakespeare, incluido en los lotes del Patronato, perteneciente a la Colección Clásicos Ingleses de la Editorial Prometeo de Valencia, S/f. El libro contiene la tragedia Romeo y Julieta, y las comedias del mismo autor inglés Bien está lo que bien acaba y Comedia de equivocaciones.

Vemos pues cuál ha sido en Jerez, como en el resto de España, el destino final de muchas de estas humildes bibliotecas escolares donadas por el Patronato de Misiones Pedagógicas: expurgo, depuración, incautación, destrucción y expolio. A muchos de sus promotores, entre ellos muchos maestros, ya no se los arrojó a las hogueras como se hizo también con los libros de estas bibliotecas que ellos ayudaron a traer. Simplemente se los fusilaba o, en el mejor de los casos, se los separaba de la profesión o se los sancionaba. La historia del destino de estos libros también forma parte de la de la Biblioteca Municipal de Jerez y merece ser contada.

________________________________________

NOTAS:

(1) Esta colaboración debe entenderse como un avance de la investigación y del trabajo, ya en fase de redacción, que preparamos sobre la represión del mundo del libro en Jerez entre los años de la Guerra Civil.

(2) Pueden consultarse: Clavijo Provencio, Ramón: La biblioteca Municipal de Jerez, 112 años de historia, Consejo Superior de Investigación, 1986; Manuel Esteve Guerrero. Medio siglo de cultura jerezana, Ayuntamiento de Jerez, 1996; García Cabrera, José: “La Biblioteca de la Colegial de Jerez: Una reconstrucción de su historia a través de los fracasados proyectos para convertirla en biblioteca pública”, Revista de Historia de Jerez, nº 22, año 2019, pp. 217-260.

 (3) Patronato de Misiones Pedagógicas: septiembre de 1931-diciembre de 1933, Publicación: Madrid: [s.n.], 1934 (Madrid: S. Aguirre)

(4) Sobre la presencia de las Misiones Pedagógicas en Villaluenga y la provincia de Cádiz  y la vida del maestro Antonio Gálvez Jiménez: Fco. Menacho Villalba, Antonio Gálvez y las Misiones Pedagógicas en la provincia de Cádiz, Servicio de Publicaciones de la provincia de Cádiz, 2018.

lunes, 12 de abril de 2021

Memorias antifranquistas de Manuel Temblador.

Vídeo de la conferencia del ciclo "Hablemos del silencio" (Ateneo de Jerez y Grupo de Memorialistas de Jerez), dedicada a la figura del arcense, militante anarcosindicalista de Arcos de la Frontera, Manuel Temblador:

 




José María Pemán alentó DIRECTAMENTE a la represión criminal del franquismo.

Si hubiera que juzgar a Pemán con el actual código penal en la mano por la complicidad total con los crímenes que el franquismo cometió (co...