Toda la información aquí referenciada y entrecomillada ha sido obtenida vía IA en 21/07/2026. Por tanto, carece de valor científico. No obstante, el texto y las referencias bibliográficas que se citan -a pesar de algunas imprecisiones y generalidades- sí permiten obtener una idea aproximada (repetimos que no sujeta a criterios científico-historiográficos) de la cuestión que el título de esta entrada recoge [que, por tanto, el lector/a ha de considerar con reservas]. Advertimos pues que faltan: lista de represaliados, bibliografía académica completa y revisada, etc.
Véase también: “Las huelgas de
la vid y de la construcción en Jerez (1969 y 1970) frente al pasivo alcalde
Miguel Primo de Rivera. (En recuerdo de Antonio Huertas Remigio, Cristóbal
Ibáñez Encinas y Manuel Sánchez Mesa, obreros de la construcción asesinados en
Granada en 21 de julio de 1970)” (https://memoriahistoricadejerez.blogspot.com/2019/07/las-huelgas-de-la-vid-y-de-la.html)
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<<En 1970, los
conflictos sociales en Jerez de la Frontera alcanzaron un punto crítico debido
a los altos índices de paro y los salarios miserables. El descontento
obrero desafió abiertamente las estructuras del tardofranquismo y la gestión
del entonces alcalde, Miguel
Primo de Rivera y Urquijo. [1] Los dos grandes focos de conflicto que
paralizaron la economía local y marcaron aquel año fueron:
1. La crisis de la viticultura
y el sector de la vid
El
conflicto del Marco de Jerez venía arrastrándose con fuerza desde la gran
huelga de la viticultura de 1969. [2] Motivaciones: Los trabajadores
agrícolas y de las bodegas protestaban por los salarios de miseria y la
inestabilidad laboral del sector. [1] Impacto en 1970: Las
movilizaciones se reactivaron con fuerza a principios de 1970. Esto obligó al
régimen franquista a desplazar inspectores de policía directamente desde
Sevilla y Madrid para contener las protestas. [2]
2. La huelga del sector de la
construcción
La
agitación laboral en las bodegas se trasladó rápidamente al desarrollo urbano. Acción
coordinada: La huelga de la construcción de 1970 se desarrolló de forma
paralela y solidaria con el sector vitivinícola. Respuesta del régimen:
El gobierno temía la fuerza de la unión obrera en Jerez, respondiendo con
detenciones masivas y una dura represión policial coordinada por las fuerzas
del orden provinciales y estatales. [2]
Características de las
protestas de 1970
- Acción constante: Los sindicatos
clandestinos (especialmente las nacientes Comisiones Obreras) lograron
superar la tradicional conflictividad por "oleadas" aisladas,
logrando una resistencia mucho más organizada y prolongada. [3]
- Represión generalizada: El Marco de Jerez
sufrió una vigilancia asfixiante tras el fin del Estado de Excepción
nacional del año anterior. Las detenciones políticas buscaron descabezar
los comités obreros. [2]
- Paro estructural: El descontento social se
vio agravado por la incapacidad del ayuntamiento local para aliviar el
paro estructural y mitigar la miseria de los barrios periféricos. [1]
[1] https://memoriahistoricadejerez.blogspot.com
[2] https://memoriahistoricadejerez.blogspot.com
[3] https://rodin.uca.es
[4] https://www.revistaaportes.com
Durante los conflictos sociales
de 1970 en Jerez de la Frontera, los sindicatos clandestinos ejercieron como el
motor organizativo y político de la resistencia obrera, desafiando de
forma frontal la estructura corporativista del Sindicato Vertical franquista.
Su papel fue fundamental para transformar quejas laborales aisladas en
movilizaciones unificadas. [1, 2, 3, 4] Las
estrategias clave y el impacto de estas organizaciones clandestinas se
estructuraron de la siguiente manera:
1. Liderazgo de las Comisiones
Obreras (CCOO) y el PCE
- La fuerza dirigente: Comisiones
Obreras (CCOO), operando en la clandestinidad y estrechamente
vinculada al Partido Comunista de España (PCE), coordinó de forma central
las históricas movilizaciones del Marco de Jerez y de la construcción. [3,
4] Reconocimiento histórico: La combatividad de las viñas jerezanas
llegó a ser considerada por diversos historiadores como uno de los mitos
fundacionales o lugares de nacimiento de las CCOO a nivel nacional,
equiparable a las cuencas mineras asturianas. [5, 6]
2. Infiltración en el
Sindicato Vertical
- Estrategia legal-ilegal: Los líderes
clandestinos utilizaron una táctica dual. Aprovechaban las elecciones del
Sindicato Vertical franquista para colocar a sus militantes como
enlaces sindicales legítimos dentro de las bodegas. [2, 7] Plataforma
de boicot: Desde el interior del propio sistema del régimen,
saboteaban las decisiones de la patronal y convocaban de manera encubierta
los "plantes" y asambleas. [3, 4]
3. Las Cajas de Resistencia
- Sostén económico: Mantener una huelga
prolongada (como la de la viticultura, que llegó a extenderse por 45 días
entre finales de 1969 y principios de 1970) requería alimentar a las
familias obreras. [1, 8] Solidaridad exterior: Los sindicatos
clandestinos gestionaban fondos económicos secretos. Destacados activistas
de la época, como Eduardo
Saborido (posteriormente juzgado en el Proceso 1001), se
encargaban de transportar dinero de forma clandestina para financiar estas
cajas de resistencia, lo que costó numerosas detenciones. [1, 9] http://docpublicos.ccoo.es/cendoc/069169MarcoJerez.pdf
4. Apoyo de la Iglesia
progresista ("Curas Obreros")
- Espacios de reunión: Ante la imposibilidad
de reunirse en la calle o en locales públicos, las organizaciones
clandestinas se aliaron con los movimientos cristianos de base, como la Hermandad Obrera de
Acción Católica (HOAC). [10] Sagrario de libertades: Los
llamados "curas obreros" de la diócesis cedían las
parroquias de los barrios periféricos y obreros de Jerez para celebrar
asambleas clandestinas, sirviendo de escudo frente a las incursiones
inmediatas de la policía. [11]
5. Represión del Tribunal de
Orden Público (TOP)
- Objetivo de la Brigada Social: El éxito
organizativo de los sindicatos clandestinos provocó que el Gobierno Civil
enviara a Jerez a un grupo especial de la Brigada Político Social
llegado desde Madrid. [3] Encarcelamientos: Las autoridades
franquistas justificaban las detenciones masivas acusando a los líderes de
propagar "inquietudes laborales" y subversión política,
procesando a decenas de jerezanos mediante el Tribunal
de Orden Público (TOP). [1, 3]
[1] https://docpublicos.ccoo.es
[2] https://jerezsinfronteras.es
[3] https://memoriahistoricadejerez.blogspot.com
[4] https://memoriahistoricadejerez.blogspot.com
[5] https://bibliotecaccoocyl.fundacionjesuspereda.es
[6] https://www.lavozdelsur.es
[7] https://andalucia.ccoo.es
[8] https://www.cnt.es
[9] https://andalucia.ccoo.es
[10] https://andalucia.ccoo.es
[11] https://rodin.uca.es
La organización clandestina y la
huelga en el Marco de Jerez de 1970 contaron con figuras locales y regionales
que asumieron la representación obrera bajo una intensa represión policial. Los
líderes obreros y activistas más destacados de ese contexto histórico fueron
los siguientes:
- Rol político: Destacado dirigente de las Comisiones
Obreras de Andalucía. Impacto en 1970: Fue uno de los
principales responsables de la red clandestina que conectaba Sevilla con
el Marco de Jerez. Se encargaba de transportar fondos a la ciudad para
sostener las cajas de resistencia de los viticultores. [1] Trascendencia:
Su intensa actividad en el sur y su posterior captura lo llevaron a ser
uno de los principales encausados a nivel nacional en el famoso Proceso
1001 de 1973 contra la cúpula de CCOO.
2. Francisco Cabral Oliveros
- Rol político: Histórico militante del Partido
Comunista de España (PCE) en la comarca. Impacto en 1970: Actuó
como un enlace sindical clave en el sector de la viticultura y los campos
del Marco de Jerez. Participó activamente en la extensión de la conciencia
obrera de las viñas hacia otros sectores y municipios colindantes,
sirviendo de puente organizativo durante las grandes huelgas de la época.
[2]
3. Dirigentes de los enlaces
sindicales locales
- La estrategia: Dentro de las propias bodegas
de Jerez, figuras del movimiento obrero como José Cordero Marchena
y Miguel Campos (conocido popularmente como "El
Maestrito") fueron fundamentales en los años previos y durante
1970. Ellos se encargaron de establecer las primeras células comunistas y
sindicales camufladas que movilizaron las asambleas de los trabajadores de
la vid. [2]
4. Vínculos de solidaridad con
la construcción
- Contexto andaluz: La huelga de la
construcción de Jerez de 1970 estuvo estrechamente influenciada por la
trágica huelga del mismo sector en Granada de julio de ese año. Los
nombres de los obreros granadinos asesinados por la policía —Antonio
Huertas Remigio, Cristóbal Ibáñez Encinas y Manuel Sánchez
Mesa— se convirtieron en símbolos de lucha. Sus nombres fueron
utilizados por los líderes clandestinos jerezanos como estandarte para
convocar paros solidarios y protestar contra la violencia del régimen. [3,
4, 5]
[1] https://docpublicos.ccoo.es
[2] https://todoslosnombres.org
[3] https://memoriahistoricadejerez.blogspot.com
[4] https://www.facebook.com
[5] https://memoriahistoricadejerez.blogspot.com
En 1970, la patronal de las
grandes bodegas de Jerez —conocida coloquialmente como "los aristócratas
del vino" o los "Dons"— representaba una de las oligarquías
económicas más influyentes y conservadoras de España. Frente a las huelgas
de la vid y de la construcción, mantuvieron una postura intransigente orientada
a la protección de sus beneficios y a la preservación del orden social
tradicional. [1, 2, 3] Las estructuras organizativas, las dinámicas de poder y
la respuesta que dio la patronal bodeguera durante el conflicto de 1970 se
detallan a continuación:
1. Las organizaciones
patronales de la época
Los grandes exportadores de vino
operaban bajo una doble estructura que les otorgaba un control absoluto sobre
el mercado y los salarios: [1]
- Asociación de Criadores Exportadores de Sherry
(ACES): El ente patronal privado (antecedente directo de la actual Fedejerez)
que coordinaba las políticas comerciales y económicas de las grandes
firmas de forma independiente al control directo del Estado. [4, 5] Control
del Sindicato Vertical: Paralelamente, los grandes propietarios
dominaban las secciones patronales del oficial Sindicato de la Vid,
asegurando que los convenios colectivos se redactaran según sus intereses
económicos. [4, 6]
2. Las dinastías familiares al
frente del sector
El poder en el Marco de Jerez
estaba concentrado en unas pocas familias de origen andaluz, británico y
francés que dominaban el territorio y la producción: [2, 7]
- La familia Domecq: Propietarios de Pedro
Domecq S.A., eran la estirpe más influyente de la ciudad y el ejemplo
paradigmático de la alta burguesía jerezana. [2, 8] González Byass:
Liderada en esa época por figuras como Manuel
María González Gordon, combinaba la exportación masiva con una enorme
influencia en las instituciones locales. [9] Otras grandes firmas:
Familias terratenientes y bodegueras como los Terry en El Puerto,
los Garvey, los Misa o los Osborne conformaban este
bloque cerrado frente a las demandas obreras. [8, 10]
3. La alianza
político-patronal
- El alcalde-bodeguero: El control político de
la ciudad estaba directamente entrelazado con los intereses del vino. El
alcalde de Jerez en 1970, Miguel
Primo de Rivera y Urquijo, pertenecía por lazos familiares y estatus a
este selecto grupo de terratenientes y mantenía una estrecha amistad con
los grandes propietarios del marco. [3] Uso del aparato estatal:
Ante las huelgas de finales de 1969 y principios de 1970, la patronal
presionó al Gobierno Civil y al Ministerio del Interior para que atajaran
el conflicto mediante el uso de la fuerza policial, argumentando que las
peticiones de subidas salariales escondían "maniobras de subversión
comunista". [3, 11]
4. Estrategia frente a los
trabajadores
- Negativa a negociar: La táctica inicial de
la patronal fue el inmovilismo. Se negaban sistemáticamente a dialogar con
comisiones de trabajadores que no estuvieran validadas estrictamente por
los cauces dóciles del Sindicato Vertical, buscando ahogar económicamente
a los obreros en paro. [9] División de la plantilla: Fomentaban una
marcada división social y de estatus entre los empleados fijos de los
escritorios y las plantas embotelladoras urbanas (a quienes se intentaba
asimilar a la clase media) y los jornaleros temporales del campo y las
viñas, sometidos a una mayor precariedad. [2]
[1] https://en.wikipedia.org
[2] https://www.nytimes.com
[3] https://memoriahistoricadejerez.blogspot.com
[4] https://idus.us.es
[5] https://www.scielo.cl
[6] https://www.jerez.es
[7] https://www.sherry.wine
[8] https://www.verema.com
[9] https://www.researchgate.net
[10] https://alsherry.com
[11] https://memoriahistoricadejerez.blogspot.com>>

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