En mayo de 1943 el
sangriento general Franco visitó Jerez (véase: https://www.bibliotecadigitaldeandalucia.es/catalogo/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=218146)
y pronunció el repugnante discurso [quién sabe si escrito por Pemán] que hoy
reproducimos. Lo hacemos porque en ese texto el “Caudillo” conecta
políticamente, y a la vez muy emocionadamente lo pone como su espejo, con la
figura del jerezano dictador Miguel Primo de Rivera, el mismo cuya estatua
-cagada de palomas- sigue por ahora campeando en la plaza del Arenal y ocupando
siniestramente el centro simbólico de Jerez, el mismo cuyos restos siguen disfrutando
de un lugar de privilegio junto a la virgen de la Merced, patrona de la ciudad.
Dice Franco de Primo de
Rivera que “quiso evitar a España la revolución sangrienta que hemos conocido…”
… no que, bien al contrario, dio lugar a esa sangría fortaleciendo los
espadones, el caciquismo, el fascismo, la supresión de la libertad sindical, el
colonialismo, la sumisión esclavista del campesinado español … Franco, en este prepotente
discurso de 6 de mayo de 1943, lo erige como su padre político y agradece a
Jerez mantener la memoria de quien “llevaba en su corazón el haz de flechas con
el yugo que lo ciñe y soñaba con la España grande, heroica e inmortal”.
Es profundamente
desalentador observar cómo los partidos políticos de Jerez, su ayuntamiento
pleno, no traslada esta estatua del dictador Primo de Rivera a un museo o a
otra plaza mucho menos relevante y visible que la plaza donde de momento está.
Es muy descorazonador comprobar cómo la gente que viene a visitarnos se lleva
de nosotros una impresión tan negativa, tan radicalmente antidemocrática.
Véase tb.: “¿Cuántos
miles de muertos lleva a la espalda el asesino dictador de la plaza del Arenal?
[Jerez]” https://memorialistasenjerez.blogspot.com/2026/09/cuantos-miles-de-muertos-lleva-la.html
